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Las dosis diaria de una maestra ejemplar

Graciela Matty nació en Celaya, Guanajuato. A los 15 años emigró con sus papás a Houston, Texas, y ahí realizó sus estudios hasta la Universidad.  Está casada y tiene dos hijas. Actualmente vive en Sotckton, California. Es maestra de Elementary School en Stockton Unified School District. Fue nominada Maestra del año 2017 y quedó entre los 6 finalistas.
El Despertador pudo conversar con ella y  conocer más sobre su extraordinaria labor.

El consejo de Graciela

«Ser maestro es darse completamente en la profesión. Si los estudiantes sienten el amor genuino y la confianza depositada en ellos, los mismos estudiantes se levantarán y lucharán por alcanzar sus metas e ideales. Nunca dejar de ser sorprendidos por el potencial de cada pequeño. Continuar aprendiendo junto con ellos día a día, y recordar las cuatro ‘erres’: Rigor, Relevancia, Reflexión y Relaciones».

Su vocación

«Me considero profundamente bendecida de tener una vocación de educadora ya que amo lo que hago y es una alegría ir a trabajar cada día. Mi mayor satisfacción es ver cómo se les iluminan los ojitos a mis pequeños estudiantes súper estrellas cuando ellos mismos encuentran la solución a un problema o logran descifrar una palabra que les costaba trabajo leer. Es hermoso ver cómo estas personitas que han sido confiadas a mi cuidado por un año escolar van floreciendo, ganando confianza y alcanzando sus metas.

Me encanta que se estrechen y reten ellos mismos al encontrar un obstáculo; siempre les digo que no se den por vencidos y traten una vez más. Los ayudo a pensar en voz alta en lo que ya han tratado, y juntos vamos resolviendo el rompecabezas hasta que ellos mismos descubren la solución.

Yo creo inmensamente en el protagonismo de mis estudiantes y en formar comunidad».

Nominada a maestra del año

«Mi directora sabe que yo prefiero no ser nominada para estos honores.

En realidad ni mi directora ni yo teníamos idea de lo que significaba ser un finalista para tan prestigioso honor. El condado de San Joaquín pidió a todas las escuelas que nominaran a maestros, y de ahí salieron 17 posibles candidatos. En ese momento el condado tuvo que elegir a seis finalistas, de los cuales por primera vez en la historia les costó mucho trabajo elegir solamente a uno en mi distrito escolar, que es el distrito más numeroso de la región. Fue así como por primera vez aceptaron a dos finalistas del distrito escolar de Stockton Unified: a Peter Gallegos y a mí.

Todos los seis finalistas fuimos invitados a una cena de gala en donde el Bando Premer Credit Union nos otorgó un premio de 400 dólares. Ahí también se anunció al ganador del título «Maestro del Año», Peter Gallegos quien ganó mil dólares.

La noche de gala fue muy especial porque pude llevar a mis nenas, al igual que mi esposito y a varias compañeras que me apoyaban».

La fe de Gracielita

«Mi fe católica es fundamental al levantarme cada mañana y, junto con mi familia, agradezco a Dios la bendición de un día más y todos los dones y retos que nos brinda. De ahí en adelante yo sé que mi misión es hacer presente el Reino de Dios en el pedacito de tierra que me toca vivir, ya sea con mis hijas, mi esposo o mis familiares, al igual que con mis estudiantes, compañeros de trabajo y cada persona con la que me relaciono a lo largo del día».

Por EDH/Redacción

¿Cómo se logra tener éxito en los salones de clases?

Al igual que otros maestros, Graciela tiene su método para tener éxito con los estudiantes:

Crear una verdadera comunidad de aprendices en la cual todos los estudiantes son superestrellas

Los niños se saben amados. Son aceptados y se sienten seguros.

No se utilizan las palabras ‘No puedo’, sino ‘Aún no lo logramos’.

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