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Es policía y capellán, no se cansa de servir

El oficial Jesús Robles, originario de Michoacán, México, hoy ciudadano estadounidense, comparte con El Despertador Hispano cómo llegó al servicio de protección para su comunidad y cómo está dispuesto a dar la vida por Dios y las almas.

Por Chucho Picón

El momento más difícil y complicado que ha vivido el oficial Jesús Robles es el asalto y robo a una tienda por varios delincuentes armados, todos con fusiles R15. Completamente solo, el oficial Robles, con su arma de cargo calibre 40 y con la ayuda de Dios, enfrentó y detuvo a los criminales. No es casualidad que no le pasara nada: él se lo atribuye a la protección divina.

Hay otros momentos complicados que ha vivido el oficial Robles, según comenta, pero siempre la gracia de Dios está presente para darle el valor y el auxilio en los momentos más peligrosos de su profesión; por eso expresa que los sacramentos de la Confesión y la Eucaristía son lo más importante para su vida, ya que sin ellos no puede vivir y servir a los demás.

“Es necesario ser coherentes con nuestra fe —comenta—. Mi misión como policía y cristiano es ser luz en donde me necesiten y me llamen; tengo que ser luz para mi comunidad, porque algún día daremos cuentas a Dios”.

Relata que desde que tenía pocos meses de nacido su vida estuvo en peligro, pues al cruzar la frontera en los brazos de su mamá sufrió un paro respiratorio como consecuencia del frío intenso, el hambre y el largo recorrido desde Michoacán, de donde son originarios tanto él como su madre. Pero un milagro le devolvió la vida al bebé, pues Dios tenía una misión para el oficial Robles; años más tarde Dios le mostraría el camino.

Ya como ciudadano estadounidense, la fama lo acompañó mientras trabajaba en la radio como locutor. Los medios de comunicación lo estaban llevando por caminos distintos de los planes de Dios; pero Jesús Robles sintió que algo le faltaba y, en un momento de crisis, dejó esa profesión o, como dice él, se divorció de los medios de comunicación.

Tiempo después sintió una gran necesidad de servir y ayudar a los demás, era la voz de Dios que lo estaba llamando a su plan divino; por eso, después de ir a la universidad, decidió ingresar a la academia de policía para servir a su comunidad.

Ahí, en la policía, Jesús Robles empezó a sentir de nuevo el llamado de Dios; las voces en su corazón que lo llevaron al Movimiento Familiar Católico, decisión que le trajo bendiciones.

Él atribuye a ello que Dios le concediera la gracia de un hijo, pues hasta entonces su esposa no podía embarazarse.

Otra de las voces en su corazón lo llevó al servicio de capellanía dentro de la policía de Houston, donde fue formado para el auxilio humanitario en casos de desastres y también en el auxilio espiritual en  caso de ser requerido. Dios había cumplido su plan: Jesús Robles ahora está entregado por completo al servicio de la comunidad y al servicio del prójimo, entregado a la protección de los más débiles.

Jesús Robles declara que está consciente de que puede morir en el servicio policial; pero le ofrece a Dios su vida para que otras almas se salven y lleguen a Él; pide en sus oraciones que su muerte pueda dar frutos. A pesar del miedo que no niega tener, él dice que sería feliz de morir por Dios y por la salvación de más almas.

Immaculate Conception Church

7250 Harrisburg Blv. Houston Texas 77011

Preguntas o más información con el Oficial Jesús Robles al

Teléfono:  8325844671

E-mail: Jroblesmedia@gmail.com

 

Publicado en la edición impresa de El Despertador Hispano de abril de 2018 No.11

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