Hispanos en acción

Ser mujer y líder hispana, una gran bendición y un gran reto

Elisabeth  Román nació y creció en el núcleo de una familia protestante. Es madre de familia, periodista y comunicóloga de profesión. Su conversión se la agradece a un sacerdote católico. Hoy es la presidenta del Consejo Nacional Católico para el Ministerio Hispano.

Nació en Puerto Rico y llegó a Chicago a la edad de un mes; allí creció, estudió y es donde actualmente reside. Tiene un bachillerato en ciencias políticas y maestría en administración pública por la Universidad de Illinois en Chicago.

Siempre ha trabajado en el campo de las comunicaciones como periodista y editora. En su natal Puerto Rico, entrevistó a grandes famosos, como Chayanne, Julio Iglesias, Marc Anthony, Sylvester Stallone, Rubén Blades y tantos otros más. Hoy, en la lucha pro migrante, alejada de la farándula los espectáculos, el ruido de la radio y los reflectores de la televisión, nos comparte que ella estuvo también ocho años como editora de las Publicaciones Claretianas para el Ministerio Hispano en los Estados Unidos.

Desde hace tres años es la presidenta del Consejo Nacional Católico para el Ministerio Hispano, una organización nacional que se dedica a la educación, la abogacía, el liderazgo y el networking.

Conocida como NCCHM por sus siglas en inglés, el consejo de esta organización lo integran líderes de organizaciones religiosas, casas editoriales y organizaciones católicas que de alguna manera le sirven al pueblo hispano católico en los Estados Unidos. NCCHM es una organización de organizaciones, tiene 26 años y fue creada para darle voz y presencia a nivel nacional a las necesidades del pueblo hispano social y eclesiásticamente.

Elizabeth agrega que como proyectos la NCCHM ha creado programas de liderazgo y que trabaja muy de cerca con otras organizaciones católicas en lo que llaman pastoral de conjunto.

Y agrega: “Los hispanos ya somos casi la mitad de la Iglesia católica en los Estados Unidos y aproximádamente el 60 por ciento de los jóvenes menores de 35 años. Como hispanos hemos traído unas riquezas culturales y espirituales a la Iglesia y le estamos dando un cambio positivo y dinámico a la fe en este país. Celebraciones como la devoción a la Virgen de Guadalupe, los Encuentros del Ministerio Hispano, y nuestras devociones particulares están enriqueciendo la Iglesia estadounidense”.

A Elisabeth Román lo que más  le gusta de su trabajo es poder darle voz y representar las necesidades del pueblo hispano en la sociedad y la Iglesia.

“Ser mujer y líder en estos momentos en que la Iglesia en los Estados Unidos está siendo renovada con la participación de los latinos y la juventud de nuestro pueblo, es una gran bendición; pero también presenta muchos retos”. 

Elisabeth finaliza: “Muchas veces pienso que es sólo gracias a Dios que he llegado aquí. Vengo de una familia protestante y llegué a la fe católica de adulta y ha sido mi paz, mi salvación, mi todo.

Gracias a un sacerdote que llegó a mi vida en un momento de crisis personales y me enseñó ese gran amor de Dios, hoy estoy aquí. Se acostumbra hoy día en los medios reportar lo negativo que hacen los sacerdotes, pero poco sobre cómo ayudan y le traen  el amor y perdón de Dios a su pueblo.  Hay tantas veces que me paro en una conferencia, visito algún lugar como parte de mi ministerio y me digo:’¿Cómo es posible que yo esté aquí, si no tengo ni la experiencia ni suficientes años trabajando en la pastoral hispana?

‘Debe ser otro; yo no soy digna’. Pero el Señor no necesariamente llama al más preparado o el que tenga los mayores recursos».

Con información de Chucho Picón

 

Publicado en la edición impresa de El Despertador Hispano de febrero de 2018 No.9